1) Como bien se ha dicho, es inconstitucional que el órgano administrativo, dependiente del Ministerio de Cultura, que se quiere crear para cerrar webs que faciliten el intercambio de archivos (una Comisión en la que, al parecer, estarían representadas las entidades de gestión de derechos de autor, es decir, la tristemente famosa Sgae), sea quien tenga la última palabra a la hora de retirar una página del ciberespacio. Efectivamente, el artículo 20.5 de la Constitución establece que sólo se puede acordar el secuestro de publicaciones por resolución judicial. Sin embargo, es posible que el Gobierno trate de hacer la trampa de convertir a esta Comisión en un órgano instructor y a los jueces en el órgano finalizador y ejecutor; dicho de otra forma, que la Comisión proponga las webs que hay que cerrar, y la lista se remita al juez para que directamente dicte sentencia.
2) Otro derecho importante en juego es el de la privacidad de las comunicaciones. Según la Constitución, esta garantía sólo puede ser vulnerada cuando exista resolución judicial. Lo malo es que siempre podrían contar con algún juez Garzón que autorizase de forma global una investigación sobre este tipo de actividades sin ningún tipo de límite (esto no debería ser así, pero ya se sabe cómo funciona todo aquí). Aparte, los cortes de internet podrían ser también inconstitucionales, por afectar esto al derecho a la cultura y la información.

"¡Interneeeet!!!"
3) Hace casi un mes, se aprobó una medida europea (casi por unanimidad... así son nuestros representantes europeos) que daba pie a que se desconectase a usuarios descargadores y que se cerrasen webs de intercambio de archivos. La ministra Sinde, en aquel entonces, dijo que en España no se cerrarían webs. Apenas dos semanas después, viene con que sí se va a hacer. Actualmente, Zapatero dice que no eso no es así, y que no se cerrarán webs. Después de la anterior autorrectificación de Sinde... ¿debería creer a nuestro presidente, o debería pensar que es una nueva operación de marketing? De momento, están estudiando con todos sus medios (ni más ni menos que una Comisión interministerial en que están implicados 8 ministerios; ya se sabe que esto es más importante que las medidas económicas para la crisis) cómo ilegalizar las páginas que no les convengan, con la inestimable ayuda de la Sgae, que ha entregado al Ministerio de Industria una lista de 200 webs cuyo cierre les pondría cachondos (entre las cuales se encuentra la famosa Peliculasyonkis). Probablemente el Gobierno haga una reforma que sea, en apariencia, bastante light, y luego permita que se cierren páginas web de forma ágil (hecha la ley, hecha la trampa).
4) Es una pena que la gente no se manifieste por otras cosas, y sí por ésta, aunque lo entiendo en cierta forma. Hay cosas chungas que hacen los políticos, que pensamos que no nos afectan (aunque vaya a ser que sí) o que dejamos pasar por pereza o miedo a quedarnos solos en el intento de quejarnos. Pero que encima, después de una ardua jornada de trabajo (o de buscarlo), nos quiten uno de los pocos ocios que tenemos... pues sí, cabrea bastante.

5) Los artistas de la ceja arremeten contra internet, afirmando que son la ruina del mundo del entretenimiento. Yo lo que puedo decir es que es una plataforma excelente de publicidad para los creadores que están empezando, y quizás la que más les conviene de cara a la difusión de su trabajo. Algunos dirán que esto beneficia más a los artistas primerizos que a los (pobrecitos) artistas famosos; yo me compré en el Carrefour un pack de El Padrino tras haber descargado las tres películas por el Bit Comet, porque las vi y me convencieron. Es cuestión de que los artistas hagan un buen producto, en vez de hacer una bazofia por la cual pretenden que paguemos el pack completo a un precio elevado. En Estados Unidos se han adaptado a la presencia de internet, ofreciendo descargas a un precio bastante asequible. ¿Cuándo la industria del entretenimiento de este país se va a adaptar a la existencia de internet, en vez de luchar, inútilmente, contra ella?
6) Estoy hasta los mismísimos de que los de arriba pretendan regularlo todo, sobre todo para prohibir: no fumes, no abras chiringuitos, no pongas tu local a menos de 26grados en verano (¿saben el calor que se puede pasar con 26 grados?), no te pongas un bikini en escaparates si eres mujer... y ahora, no te descargues o te quitamos internet. Se supone que estamos en una democracia, pero yo tengo la sensación de que, sin que esto llegue a ser una dictadura, cada vez somos menos libres.
7) Se habla también de que la medida de las webs va a afectar, principalmente, a aquellas que obtienen algún tipo de ingresos. Con la voracidad de la Sgae a la hora de reclamar derechos de autor, a veces por el simple hecho de que alguien silbe alguna canción de su (por otra parte oculto) repertorio, esto podría ser una sangría para algunos portales variados (la web de internautas.org, por ejemplo) o diarios online que ofrecen contenidos multimedia y que a lo mejor tienen sólo ingresos publicitarios con los que pagar la supervivencia del medio y poco más. Esto crea paradojas como que un medio antigubernamental como El Mundo aplauda las pretensiones del Gobierno, mientras que un medio progubernamental como 20minutos las rechace (quizás porque no tiene tantos ingresos como el anterior, o porque contiene más contenidos multimedia sacados de cualquier parte de la red).

8) Se pretende avanzar en el desarrollo del adsl en el país, ya sea incluyendo el adsl de 1 Mb en el servicio básico de telefonía o estableciendo las Comunidades numerosas subvenciones para la contratación del adsl. No sólo no llegamos ni de lejos a las coberturas de otros países, sino que además tienen mejores precios que nosotros. Ante este panorama, no sólo el Gobierno pone los medios para que se incremente el precio final del adsl (aumento del IVA a mediados del año que viene, posible cánon en el adsl o pretensión de que las operadoras paguen la retirada de publicidad de RTVE), sino que además nos quitan a los usuarios las ganas de contratar velocidades superiores. Que a lo mejor a la ministra Sinde no le parece importante tener "velocidades de no sé cuántos gigas", pero a otras personas les interesa por el único motivo de las descargas. Las bajas de adsl o descensos de velocidad ocasionarían una merma de beneficios a las operadoras, y esto provocaría despidos masivos en éstas y en sus subcontratas (por desgracia, los costes de personal son los primeros en tocarse cuando no hay suficiente beneficio); a la larga, esta medida ocasionaría una destrucción de empleo que no se vería compensada por un aumento en la industria del entretenimiento.
9) Supongamos por un momento que, en contra del sentido común (que nos dice que descargar no está mal si no hay ánimo de lucro), los de la Sgae tienen razón en que es necesario imponer un impuesto revolucionario, perdón, cánon para compensar la "piratería" en la red. ¿No puedo cometer ese gran delito, habiendo pagado de antemano por él a través del susodicho cánon? Que yo sepa, la ley dice que no se puede sancionar dos veces por una misma falta (es por eso, por cierto, por lo que no cerraron el Camp Nou por lo de la cabeza de cochinillo, pues ya se le había impuesto administrativamente una ridícula multa), y en este caso el castigo sería doble: cánon y cierre de web/corte de internet.
10) Recomiendo, ahora que se puede, hacer todas las descargas posibles, porque no se sabe con qué celeridad van a cortar el grifo. Y a los de la Sgae, industrias de entretenimiento y asociados, les recomiendo que dejen de cobrar cánon a los festivales benéficos, y que no traten a los internautas y ciudadanos como unos farsantes, cuando en realidad somos quienes estamos pagando subvenciones a las productoras de cine, que compran sus propias entradas para hacerse con ellas.
Para terminar, dos enlaces paródicos:
Señor Presidente, protéjanos contra los piratas.
Entrevista con Sinde.









